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Toloache (DATURA INOXIA)

Propiedades medicinales del Datura Toloache

Otros nombres comunes: Toloatzin, Chamico, Estramonio, Tornaloco. 

A pesar que con el tiempo se ha descubierto la capacidad curativa, y alucinógena del Toloache , desde la edad Media ha sido considerada como una planta maldita debido al alto grado de toxicidad de todas sus partes y su relación con prácticas de hechicería e idolatría; es por ello de gran importancia haber tomado énfasis en la investigación de los usos del toloache, del cual se conocen creencias populares relacionadas con la conquista de un amor imposible dándose pócimas de amor para doblegar su voluntad, lo que perdura como uno de los usos más comunes, pese a que los investigadores y especialistas han alertado el peligro de su utilización al representar un "considerable riesgo para la salud" debido a su toxicidad.

Antiguas civilizaciones americanas, asiáticas y árabes limitaron su uso a curanderos, chamanes y sacerdotes por considerar que su consumo debía estar reservado al contacto con los dioses.

Se le conoce popularmente como toloache; los mexicas asentados en el valle de México la llamaron tlapatl o toloatzin (cabeza caída) por los pesados frutos que cuelgan de sus tallos y a las posiciones que suele tomar la flor (cuando a una persona le dan toloache se dice que es un toloatzin debido a que siempre anda con la cabeza baja).

Pitonisas y magos del viejo mundo ingerían el toloache para lograr un estado de visión profética y acostumbraban narcotizar con la misma planta a los criminales condenados a muerte, quizá con la idea de minorizar el sufrimiento. Antiguos libros árabes, códices prehispánicos y tratados medievales dan cuenta de su larga historia como planta narcótica y venenosa.

Durante la conquista española surgieron cambios en los conocimientos de las plantas medicinales, como el descubrimiento de la farmacología (ciencia que estudia el origen, las acciones y propiedades que las sustancias químicas ejercen sobre los organismos vivos). Con el desarrollo de la farmacia existió un choque cultural, el encuentro de dos culturas que disputaban: la supervivencia del conocimiento y la experiencia de la botánica indígena, dándose así una evolución en las culturas prehispánicas: creencias, tradiciones, economía, política y sobre todo en la botánica; la utilización de las plantas medicinales, entre ellas el toloache. Los españoles consideraron un peligro para la sociedad los usos curativos de plantas alucinógenas por sus efectos nocivos a la salud y al Sistema Nervioso Central (CNS), no todos creyeron inadecuado el uso que le daban los indígenas a estas plantas, por lo contrario, quedaron maravillados con la gran sabiduría que poseían los brujos de las tribus aun sin conocer la ciencia como tal, pues las culturas prehispánicas conocían los efectos y usos curativos de las plantas basándose en lo empírico y lo mágico; es seguro que en la medicina prehispánica se utilizaron los tres métodos del empirismo: la casualidad, la observación y la analogía.

Sobre esta planta, escribió Teofrasto:

«Se administra una dracma si el paciente debe simplemente animarse y pensar bien de sí mismo; el doble de esa dosis si debe delirar y sufrir alucinaciones; el triple si debe quedar permanentemente loco; se administra una dosis cuádruple si el hombre debe ser muerto